
Carlos Reyes y Javier Mora no se quedaron callados luego de que la representante Olga Beatriz González los acusara de violencia política y violencia contra la mujer, y por medio de un fuerte oficio dirigido a la opinión pública, advirtieron que esas declaraciones “son contrarias al espíritu democrático”.
El diputado y el concejal del Partido Liberal, consideran que lo dicho por ‘mamá Ibagué’ se convierte en una “narrativa que tergiversa el espíritu de la norma”, y que, hábilmente, busca convertir a una persona sobre la cual se tejen serios cuestionamientos, en víctima de una agresión inexistente.
“Hemos mantenido el respeto por las personas, aunque no siempre compartamos sus decisiones o posturas. En contraste, hemos recibido expresiones descalificadoras, e incluso se nos ha solicitado abandonar el Partido. No nos vamos, aquí estamos y aquí nos quedamos”, agrega el documento.
Asimismo, como ‘bajándole la caña’ a la representante con todo y su trayectoria en la estructura ‘roja’, manifiestan que trabajarán por conseguir “liderazgos frescos” y “alternativas reales a la política tradicional”. Además, recalcan que “nadie es dueño del Partido Liberal”, y que ahora se debe “recuperar la esencia ética”.
“La construcción de una sociedad más justa exige diálogo, respeto por la crítica y un compromiso serio con el ideario liberal”, concluye el documento que refleja mucho más distantes a quienes integran un colectivo que sigue luciendo fragmentado de cara a las legislativas.