
“Les va a tocar cambiar el discurso”, así le respondió la gerente del IBAL, Érika Palma, a quienes han venido cuestionando, desde la plataforma política y encubiertos bajo la fachada de las protestas, la efectividad del Acueducto Complementario de Ibagué.
Según la ingeniera, los daños en la red matriz que recientemente afectaron el suministro en algunos barrios de la Comuna Siete, nada tienen que ver con el funcionamiento del megaproyecto que fue culminado y puesto en operación por el gobierno de Johana Ximena Aranda.
Sin pelos en la lengua
Palma Huertas, respondiendo a las críticas que desde el Concejo le ha venido lanzando Andrés Zambrano, no tuvo problema en cuestionar las capacidades técnicas del cabildante que menciona supuestos faltantes que, sustentados en la ingeniería, tiene el proyecto.
“Zapatero a tu zapato; yo desconozco la profesión del concejal, pero sí le puedo hablar desde el aspecto técnico como ingeniera civil (…) no está bien informado. Es fácil salir y criticar a través desde una cámara, o de un TikTok, como es muy recurrente en él”, resaltó la funcionaria.
Frenteando a la oposición
La gerente incluso invitó formalmente a Zambrano para que visite la planta de La Pola y, con el mismo despliegue mediático y digital, exponga el verdadero estado del proyecto que hoy garantiza el servicio de agua en la capital del Tolima.
Érika Palma también aclaró esta mañana en medios de comunicación locales, que a diferencia de lo expuesto por el concejal de Alianza Verde, la planta de Cocora sí está operando con toda su capacidad, pues las obras pendientes tienen que ver con una conexión externa y no con el protocolo que garantiza el suministro de agua para los usuarios.
La ausencia en el Concejo
Por otra parte, a raíz de los reproches por su ausencia en un debate de control político en el Concejo, aclaró que simplemente hizo uso, como cualquier servidor público, de uno de los periodos de vacaciones que tenía acumulados luego de más de 36 meses consecutivos de labores ininterrumpidas.
“Nos tomamos siete días de descanso porque estuvimos en acuartelamiento tres años y medio. Antes de ser funcionaria, soy mamá, hija y esposa, y mi familia también merece ese espacio”, concluyó.
Sobre la concejal Silvia Ortiz, quien recientemente pidió su cabeza de la gerencia del IBAL, solo dijo que respeta su labor como cabildante y líder de la ciudad.
“No tengo nada personal contra la honorable concejal, las puertas de la compañía siempre estarán abiertas para ella, para los concejales y para la ciudadanía. Es más, antes de irme de vacaciones fui yo quien respondió punto por punto las preguntas del debate de control político”, puntualizó Palma Huertas.