El rector Omar Mejía emula muy bien la figura de Daniel Ortega en Nicaragua o Nicolás Maduro en Venezuela cuando sin escatimar ningún recurso a su alcance, mueve fichas en el tablero para poner en jaque a sus opositores, mientras sigue sobreconcentrando el poder en sus manos. 

La elección de decanos que parecía haber representado un revés a los intereses del Rector del alma mater se revirtió en las últimas horas, luego de anunciarse los resultados de la elección de representantes a los consejos superior, académico y de facultad donde triunfaron las planchas de candidatos impulsados por Mejía. 

A pesar de la presión ejercida sobre el profesorado, las últimas jugadas han despertado la molestia de muchos sectores que piden a la alta dirección respeto por la decisión mayoritaria e independencia en el proceso deliberatorio. 

No vinculante

Y es que si bien el barretismo escoltado desde la Rectoría sufrió un duro revés en las elecciones de decanaturas, el voto de profesores, estudiantes y graduados no resulta vinculante a la luz del nuevo estatuto general, por lo que la decisión final es discrecionalidad de la administración como figura máxima del órgano de gobierno universitario. 

Así las cosas, aun en las facultades donde la victoria de sectores independientes fue aplastante, el triunfo podría no materializarse, pues lo que se dispone es la conformación de una terna entre los más votados, de la cual la última palabra la tiene Mejía. 

Lo que hoy se ventila es que el rector no honraría la voluntad de las mayorías en casos como el de la facultad de Ciencias Humanas y Artes, situación que de hecho motivó un comunicado de profesores que reclaman de Omar Mejía aceptar el resultado electoral y designar al ganador de la consulta como decano de su facultad. 

La tensión es de tal nivel que de imponerse una decisión política, los docentes estarían contemplando como opción declarar el cese de actividades

Así están las fuerzas

El mapa de fuerzas tras la elección de decanos desequilibró la balanza y erosionó el poder de Mejía y su casa política con tres posiciones frente a cinco alcanzadas por otros sectores. 

En la facultad de Ciencias Humanas y Artes no consiguieron la victoria ni el candidato del rector, ni el del barretismo.

Tampoco en la de Ingeniería Agronómica, donde la mayoría calificada la obtuvo la oposición.

En el caso de la Facultad de Ciencias Económicas el voto en blanco se impuso, lo que significó la descalificación automática de la candidata de Barreto y Mejía que no podrá volver a aspirar.

En la facultad de Educación, por su parte, la mayor votación la consiguió el hermano del actual vicerrector administrativo que responde a las directrices barretistas y por ende de Mejía.

En el caso de Ciencias Básicas, Ingeniería Forestal y Tecnologías, el mayor respaldo fue para candidatos independientes.

Medicina veterinaria y el Idead también fueron para la llave Barreto - Mejía aunque al decir de los entendedores merecen especial análisis cifras como el alto abstencionismo y el segundo lugar para el voto en blanco entre los estudiantes.

Apretando 

Ese escenario adverso motivó un riguroso ajuste de la estrategia para no perder la elección de los delegados a los Consejos. 

La maquinaria 'Mejiísta' se dejó sentir casi al límite de lo imprudente con mensajes explícitos de directores de programa a profesores invitando a votar por planchas específicas. 

En otros casos, como denunciaron algunos, mediante correos electrónicos temerarios de destinatarios anónimos que no se entiende cómo tienen acceso a las bases de datos vulnerando las políticas de habeas data.

El barretismo y su rector saben que ahora más que nunca necesitan mantener el control para asegurar el mantenimiento de su estructura burocrática como fortín para las elecciones que se vienen.

Al mismo tiempo van aceitando posibles figuras sucesorales como Carlos Gamboa, en tanto que trabajan en el lobby para buscar una posición como magistrado auxiliar al actual rector, deseo que le ha resultado esquivo.

Este lunes se configuró el anunciado golpe a la estructura política que sigue las orientaciones del exrepresentante a la Cámara, Emilio Martínez Rosales, del cual dio cuenta este medio de comunicación hace varias semanas.

Nadie puede ocultar que en el año 2020, Martínez Rosales y su grupo de amigos fueron determinantes en la elección del actual rector del Instituto Tolimense de Formación Técnica Profesional, Itfip, Mario Díaz Pava quien ahora milita en el barretismo.

La cantada alianza entre Óscar Barreto y Mario Díaz arrojó las dos primeras víctimas en materia política: la vicerrectora administrativa, Luz Yineth Zarta y Yeimi Lorena Rodríguez Sandoval, jefe de bienestar universitario.

Ver también: Estocada al Emilismo

A ambas funcionarias el Rector les aceptó la renuncia luego de varios años al servicio de la institución, todo por cuenta de militar en el emilismo. El argumento que el directivo les habría dado según fuentes, es que ahora él hace parte de un nuevo grupo político y que no se trataba de un asunto personal o profesional.

Yineth Zarta es de los adentros de Emilio Martínez. Fue alcaldesa de Coello en el periodo 2004 - 2007. Mientras que la profesional Yeimi Lorena Rodríguez es la esposa del diputado Maxjony Barrios, militante activo de Cambio Radical.

Yineth Zarta, saliente vicerrectora administrativa del Itfip.

El barretismo ganó un alfil importante en la ciudad pelachiva. Ahora entre su haber, contará con la ‘joya de la corona’ política y burocrática después de la Alcaldía.

Por su parte, el rector Mario Díaz se sumó a la lista de dirigentes que dejaron tirados a Emilio y Rosmery Martínez. Se entregó al barretismo con la firme intención de abonar el terreno para ser Alcalde de su natal Espinal, corriendo el riesgo de cargar con la cruz de la deslealtad y la traición. ¿Le funcionará esa alianza?

Tal y como lo informó en exclusiva Contrapeso a comienzos de agosto, la exconcejal de Ibagué, Luz Nelly Arbeláez renunció al partido Centro Democrático en las últimas horas.

En una escueta misiva a la cual tuvo acceso esta redacción, la empresaria le comunicó a la presidenta de la colectividad, Nubia Estella Martínez que por motivos personales da por terminada su militancia al partido del expresidente Uribe.

Rumbo azul

Es un hecho que Luz Nelly Arbeláez será candidata a la Cámara de Representantes por el Partido Conservador en marzo de 2022. El Barretismo la convenció de hacer parte de este selecto grupo de aspirantes, que tiene la misión de elevar a tres las curules del conservatismo en esa corporación.

Óscar Barreto si supo valorar el trabajo de la empresaria, expresidenta del Concejo de Ibagué y excandidata a cámara en 2018, año del más reciente ejercicio electoral de Arbeláez en el que superó los 4.000 votos.

Barreto Quiroga se graduó como experto en desmantelar al uribismo en el Tolima. Se llevó a Adriana Magaly Matiz como secretaria de despacho en su segunda gobernación, luego que esta fuera la mujer de confianza de Álvaro Uribe en su Unidad de Trabajo Legislativo cuando fungía como senador.

El excandidato a la alcaldía de Honda, Ronald Suarez quien militaba en el Centro Democrático fue seducido por el barretismo y ahora hace parte de sus filas. La excandidata a cámara Silvia Ortiz, fue asesora en el ‘palacio del mango’ y allí le hicieron el lance para matricularla en el partido conservador sin ningún éxito.  

Ahora, el uribismo pierde una carta importante de cara al 2022 sin Luz Nelly, no solo por su caudal electoral, sino por el trabajo y la disciplina que ha demostrado a lo largo de su carrera política y empresarial.

Ver también: Todos quieren con Luz Nelly

La expectativa se centra ahora en los candidatos que el senador Miguel Barreto vaya a presentar en la lista a cámara de su partido. Según lo establecido en una reunión del directorio departamental conservador, cada congresista tiene la potestad de poner un hombre y una mujer en el tarjetón.

Adriana Magaly Matiz postuló a Delcy Isaza y Gerardo Yepes. José Élver Hernández presentó al diputado Alejandro Martínez y le cedería su segundo cupo al Barretismo con Luz Nelly Arbeláez.

Así las cosas, el senador Barreto Castillo tiene una enorme responsabilidad en sus manos, con dos caminos posibles: presentar una pareja de aspirantes sólidos y de buen trabajo electoral para buscar la tercera curul en cámara, o aparecerse con dos desaguisados que no le aporten mucho a la colectividad azul y pasarle cuenta de cobro a la organización en la que militó.

Pase lo que pase, el Partido Conservador será el más votado en las elecciones al Congreso el año entrante. Desde allí le siguen apuntando a una misión que de imposible no tiene nada: elegir tres representantes y por qué no, dos senadores, algo que no ha ocurrido en la historia política del Tolima.


Un ambiente enrarecido se percibe por estos días en los pasillos de la Corporación Autónoma Regional del Tolima, Cortolima, luego de los resultados adversos en el Índice de Desempeño Institucional 2020 que dejaron a la entidad en el último puesto entre las 32 CAR del país.

Aunque la Jefe de la autoridad ambiental, Olga lucía Alfonso entregó las explicaciones del caso y transfirió en buena medida la responsabilidad a sus antecesores, la pregunta que hoy muchos se hacen es si estas respuestas para contener las críticas calaron entre los integrantes de su superior jerárquico: el Consejo Directivo.

Ver también: (La mala nota de Cortolima)

Median en este punto no sólo las consideraciones técnicas sobre las que los consejeros seguramente tendrán preguntas por hacer respecto de la eficacia y la eficiencia de la entidad o la desproporcionada fórmula cobro/gasto para la evaluación de trámites, sino que también entra en juego el escenario político.

Y es que a estas alturas no se conoce un pronunciamiento de respaldo del Consejo Directivo a la funcionaria, ninguno de los consejeros se ha referido públicamente a los resultados del informe lo que le adiciona una dosis extra de tensión y expectativa.

ContraPeso conoció que para este viernes fue convocado un consejo directivo extraordinario en cuya agenda originalmente no se encuentra incluido este tema por lo que es poco probable que se aborde a profundidad. Sin embargo, es previsible que la coyuntura obligue a hacer alguna mención mínima al respecto.

Fracturas

El silencio del órgano directivo sugiere por demás que no existe unanimidad para cerrar filas en torno al nombre de la Directora y en su lugar dejaría en evidencia descontentos no sólo frente a los resultados sino también respecto de sus formas de administrar por lo que incluso una carta sobre la mesa sería su continuidad en el cargo.

Ver también: (Directora de Cortolima pasa factura a sus antecesores por último lugar en IEDI)

Aunque el incumplimiento al plan de acción ya no es causal de remoción de directores de las CAR, según el decreto 1540 del 24 de noviembre de 2020, administrar una entidad como Cortolima sin el respaldo pleno del Consejo Directivo puede ser una carga extra para Alfonso Lannini, quien asegura que su Plan de Acción Cuatrienal va por buen camino, superando más del 70% de las metas propuestas.


Y es que en el mapa, las fuerzas hoy no son las mismas que en el momento de la elección de Olga Lucía Alfonso cuando contó con un aplastante 9 a 3 a su favor. Ni siquiera los representantes de los alcaldes que en otrora constituían un punto de apoyo hoy le dan seguridad a la funcionaria.

De los cuatro que integran la junta sólo uno defendería la causa de manera directa: Jorge Cabrera (Venadillo), mientras Medardo Ortega (Armero-Guayabal) sigue los lineamientos de su jefe político, Jaime Yepes, actualmente divorciado del barretismo; Jorge Rodríguez de carné liberal pero cercano a Carlos Edwar Osorio y la mandataria local de Fálan, Lucero Castaño afín al grupo del representante a la Cámara, José Elver Hernández, y de los afectos del senador Miguel Barreto.

Por el lado del gobierno nacional las delegadas Miryam Amparo Andrade y Selene Piedad Montoya Chacón responden directamente a las directrices de presidencia y por ende del partido de Gobierno que, dicho sea de paso, tiene cuentas por cobrar a la organización barretista.

De otro lado están los representantes del sector privado. Son ellos: Juan Ernesto Sánchez a quien se relaciona políticamente con el jaramillismo y Héctor Rojas. Aunque de este último no se tiene una referencia directa de filiación política, lo que tradicionalmente ha ocurrido es que las decisiones de ambos siempre van alineadas.

Mientras tanto, por las ONG ambientalistas, tienen asiento en el Consejo, Hugo Rincón y Luis Fernando Popayán. Rincón, aseguran, ha venido manifestando indisposición con el barretismo por la falta de reciprocidad y seriedad en los compromisos adquiridos con las organizaciones que representa y que fueron determinantes en la elección de Alfonso Lannini. Popayán es reconocido como amigo íntimo del ex director de la CAR, Jorge Enrique Cardoso.

En otra orilla están José Alfredo Capera, por las comunidades indígenas que vendría siendo un comodín al momento de la toma de decisiones y el delegado del Gobernador del Tolima quien por obvias razones acompañará la defensa de Alfonso.

La elección de Alcaldes al Consejo Directivo fue mostrada como un hecho histórico al contar con una única plancha.

Presión 100%

Más allá de que en apego al reglamento, el orden del día de la sesión de este viernes sea inalterable, el pedido de cuentas de los consejeros a la Directora no tardará en llegar, más cuando el diputado del Centro Democrático, Milton Restrepo ha elevado senda petición a la Procuraduría General de la Nación exigiendo que se investigue y sancione disciplinariamente a Olga Lucía Alfonso por el presunto incumplimiento de sus deberes.

Además de exponer los resultados del IEDI-2020, Restrepo sustenta su solicitud en el hecho que según él no se esté dando cumplimiento al Plan de Acción Cuatrienal, incluso va más allá y precisa que también la funcionaria incumpliría con los requisitos legales para ocupar el cargo al faltar a lo dispuesto en el manual de funciones que contempla como condición acreditar experiencia de un año en actividades relacionadas con el medio ambiente, sin que ello se evidencie en la información consignada en la página de la función pública.

Denuncia diputado Milton Re... by Contrapeso Investiga

Lo único cierto es que en torno al cerco a Olga Lucía Alfonso hoy confluyen sectores ideológicamente opuestos. La derecha representada por el Centro Democrático y algunos conservadores inconformes, y de otro lado sectores alternativos que a través de figuras como el exalcalde Guillermo Alfonso Jaramillo y su exsecretario de despacho César Picón o el diputado Renzo García no han tardado en pedir se pague el costo político por los indicadores adversos.

Nadie discute las capacidades en materia de administración pública de Olga Lucía Alfonso, quien se encuentra en medio del fuego cruzado entre su grupo político y el denominado anti-barretismo. Su mayor virtud puede convertirse en su talón de Aquiles: la desbordada e indiscutible lealtad al exgobernador Óscar Barreto Quiroga.

La figura de Alfonso por lo que representa políticamente termina siendo una especie diana de 10 puntos que recibe los dardos contra el barretismo

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