
Cuando se creía que todo estaba dado para que el Concejo de Ibagué eligiera ayer al profesional que estará al frente de la Contraloría durante el periodo 2026 - 2029, se conoció un inesperado aplazamiento que mantiene ‘en veremos’ el futuro del organismo de control municipal.
Sin una justificación que sustentara su ausencia, la exsecretaria de Movilidad, Olga Lucía Liévano, faltó a la sesión definitiva de este domingo y, en consecuencia, dejó incompleta la terna. A los cabildantes no les quedó entonces una opción distinta a la de postergar la elección.
Sigue la ‘novela’
Ahora, con la inasistencia de Liévano, será tarea del Concejo recomponer una terna en la que sí se mantienen la expersonera Francy Johana Ardila y el excontralor Iván Darío Delgado. Sin embargo, una nueva incógnita surgió dentro del proceso.
Resulta que el presidente Camilo Acevedo, habiendo participado activamente de todas las etapas previas, sorprendió a la plenaria al declararse impedido por un supuesto proceso del que, al parecer, no tenía conocimiento. El anuncio del cabildante del Partido de La U, generó ‘roncha’ entre varios colegas.
¿Se dio cuenta tarde?
Según Acevedo, fue un oficio solicitado por el concejal Carlos Beltrán, en aras de conocer si algún cabildante tenía procesos activos en la Contraloría, el que le permitió conocer que su nombre aparece dentro de una carpeta que todavía no ha sido archivada por la entidad.
“La respuesta deja claro que el único concejal que actualmente tiene procesos en la Contraloría, soy yo. También dejé constancia de que dichos procesos no me han sido notificados de manera formal”, aseguró el cabildante a través de un comunicado de prensa.
¿A las malas?
Fuentes de Contrapeso, muy cercanas al Concejo Municipal, y al propio gobierno ‘Ibagué para todos’, aseguraron que Liévano al parecer quiso condicionar a algunos cabildantes, enviando mensajes que, si no se garantizaba su elección antes de ir a la entrevista, iba a entorpecer la elección con su inasistencia, como efectivamente ocurrió, desbaratando la terna.
Los ‘mensajes cifrados’ enviados por la aspirante, no ‘calaron’ de buena manera en la corporación, y por el contrario la dejaron ‘viendo un chispero’ porque la recomposición se llevará a cabo, conforme a lo estipulado en la ley, con la convocatoria del cuarto que sigue en el orden del concurso.
¿Extralimitado?
De otro lado, se conoció una queja disciplinaria que busca suspender del cargo al personero municipal, Educardo Espinosa, quien junto con su personero delegado, Jairo Robayo, radicaron un oficio que para algunos concejales, estaría ejerciendo una presión indebida para que se excluyera del proceso de Contraloría, a la profesional Francy Johana Ardila, por una supuesta inhabilidad.
"La Personería está induciendo a los honorables concejales para que tomemos una decisión. Me parece irresponsable porque no son competentes. Le pido a la Procuraduría que investigue al señor personero”, manifestó el concejal Arturo Castillo.
Por su parte, César Franco de Cambio Radical expresó: “Siento que nos está dando órdenes de cómo votar”.
La novela de la elección del contralor municipal, está al rojo vivo y aún faltan varios capítulos por registrar.