
En medio de un escenario político complejo, el presidente Gustavo Petro, está evaluando la posibilidad de convocar una consulta popular para que la ciudadanía decida sobre el futuro de las reformas laboral y de salud propuestas por su gobierno. Esta iniciativa surge como respuesta a las dificultades enfrentadas en el Congreso y a la creciente polarización en torno a estas reformas.
La reforma a la salud, en particular, ha sido objeto de intenso debate. El gobierno busca eliminar las Entidades Promotoras de Salud (EPS) y establecer un sistema más centralizado, argumentando que mejoraría la atención y el acceso a los servicios de salud. Sin embargo, esta propuesta ha encontrado resistencia en diversos sectores políticos y sociales, que temen una posible ineficiencia del Estado en la gestión de la salud.
La reforma laboral, por su parte, pretende fortalecer los derechos de los trabajadores y reducir la informalidad laboral. Aunque cuenta con el respaldo de sindicatos y organizaciones laborales, enfrenta críticas de gremios empresariales que advierten sobre posibles impactos negativos en la economía y el empleo.
El presidente Gustavo Petro anunció la convocatoria a una consulta popular para que “el pueblo decida” el futuro de la reforma laboral y de la salud. https://t.co/if1kX8qDUN pic.twitter.com/0jDaeh4TQX
— Revista Semana (@RevistaSemana) March 11, 2025
Ante la falta de consenso en el Congreso y la presión de la opinión pública, el presidente Petro considera que una consulta popular podría ser la vía para destrabar estas reformas. Esta estrategia permitiría que sea la ciudadanía quien decida directamente sobre la implementación de estos cambios estructurales.
La posibilidad de una consulta popular no es nueva en el contexto colombiano. En 2023, el expresidente Álvaro Uribe propuso una iniciativa similar para que los ciudadanos se pronunciaran sobre la reforma a la salud, buscando preservar el sistema mixto y evitar un monopolio estatal.
Convocarla requeriría cumplir con los procedimientos legales establecidos, incluyendo la aprobación del Congreso y la posterior organización por parte de la Registraduría Nacional. De llevarse a cabo, esta consulta podría sentar un precedente en la democracia participativa del país y definir el rumbo de las políticas sociales en los próximos años.
La decisión final sobre la consulta popular dependería de la evolución del debate político.