
Paloma Valencia sufrió una inesperada y llamativa derrota electoral en el Tolima, donde contaba con nada menos que el respaldo político de la Gobernación y la Alcaldía de Ibagué. La candidata del Centro Democrático apenas logró reunir 70.911 votos en todo el departamento, quedando ampliamente rezagada frente al respaldo tolimense alcanzado por Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda.
Pero este domingo no solo terminó mal librado el ‘Uribismo’ de la ‘Tierra Firme’. Los resultados también dejaron en entredicho la gestión electoral de aliados como el Partido Conservador y el Partido de La U que, junto al Centro Democrático, habían superado los 325 mil votos en las legislativas. Ese caudal se suponía iba a ser la base sobre la que debía edificarse la votación de Valencia en el departamento.
Fuga de votos
El pobre recaudo de la candidata uribista terminó reduciéndose entonces al voto de los sectores más fieles y disciplinados que sí acataron la orden de acompañar esa aspiración. Pese a tener a su favor las dos principales estructuras gubernamentales del Tolima, Paloma no consiguió convertir esos respaldos institucionales en votos efectivos en las urnas.
Y es que el escenario resulta mucho más curioso si se tiene en cuenta que el pasado 8 de marzo, solo el Centro Democrático alcanzó cerca de 94 mil votos entre Senado y Cámara en el Tolima, y ni siquiera ese registro logró conservar la campaña de Valencia, lo que parece desnudar una fuga de votos que se redireccionó hacia los intereses de Abelardo de la Espriella.
No estaba en el radar
La dimensión de la desbandada política quedó reflejada en el mapa electoral. El respaldo de dirigentes uribistas, conservadores y de La U hacia la candidatura de Abelardo de la Espriella se tradujo en una contundente victoria territorial que dejó a ‘El Tigre’ imponiéndose en 38 de los 47 municipios del Tolima; un dominio que pocos anticipaban al inicio de la contienda presidencial.
En cambio, ni los sectores más pesimistas dentro del ‘Uribismo’ anticipaban un resultado tan adverso en la ‘Tierra Firme’. La magnitud de la derrota prevé que una parte considerable de los votos obtenidos por Paloma terminarán migrando hacia Abelardo en la segunda vuelta, mientras que los sufragios alcanzados por Oviedo podrían inclinarse hacia Iván Cepeda.