
El Gobierno nacional, a través del Departamento Nacional de Planeación y con el acompañamiento técnico de ENTerritorio S.A., entregó el balance de lo que fue la ejecución de los Pactos Territoriales en 2025, estrategia que dejó más de $2,8 billones en inversión y 129 proyectos en marcha o culminados en distintas regiones del país.
Según el reporte oficial, las iniciativas beneficiaron a más de 9 millones de colombianos, con intervenciones en infraestructura vial, saneamiento básico, gestión del riesgo, educación, cultura, deporte y desarrollo productivo, en el marco del CONPES 4101 de 2022.
En materia de ejecución, el consolidado de cierre de año mostró que:
Conectividad vial y gestión del riesgo, los mayores rubros
Uno de los componentes más robustos fue el de infraestructura vial, con 32 proyectos por $1,298 billones, orientados a mejorar la movilidad regional y facilitar el acceso a servicios básicos y mercados locales.
En gestión del riesgo, se ejecutaron 10 proyectos por $598 mil millones, enfocados en obras de mitigación frente a inundaciones y fenómenos naturales, especialmente en zonas históricamente vulnerables.
A esto se sumaron inversiones por más de $600 mil millones en infraestructura social, incluyendo instituciones educativas, escenarios culturales y deportivos, así como plazas de mercado y centros de acopio que fortalecen economías locales.
Desembolsos y acompañamiento técnico
Durante el periodo septiembre de 2021 – noviembre de 2025, ENTerritorio realizó cerca de 560 desembolsos por $1,9 billones, recursos que dinamizaron la ejecución contractual en los territorios y permitieron acelerar obras estratégicas.
Al cierre de 2025, permanecían activos nueve Pactos Territoriales en regiones como Atlántico, Bolívar, Casanare, Cesar–La Guajira, Cundinamarca, Golfo de Morrosquillo, Río Bogotá, Magdalena y Santander.
El balance presentado en febrero de 2026 posiciona a los Pactos Territoriales como uno de los principales instrumentos de inversión regional del Gobierno, con foco en reducción de brechas, conectividad e infraestructura social, cuyos efectos continúan proyectándose en 2026 con las obras que siguen en ejecución.