
La exconcejal Linda Perdomo, con una extensa carrera política al servicio de Alianza Verde, se matriculó formalmente en el Partido Conservador para convertirse, como ya lo había anticipado Contrapeso, en una de las ‘cartas’ del ‘barretismo’ a la Cámara de Representantes.
Perdomo Ramírez siempre fue muy cercana al senador Óscar Barreto Quiroga, pero solo hasta este año ingresó de lleno en la organización con el objetivo de apostarle a un escalón político mucho más elevado, luego de su paso por la Secretaría de Inclusión Social del Tolima.
En llave con el ‘barretismo’
Las buenas relaciones con el exgobernador la llevaron a respaldar en pleno, durante las campañas regionales pasadas, a Jorge Bolívar y Adriana Magali Matiz en la lucha por la Alcaldía y la Gobernación, asegurando así su estancia en el gabinete departamental.

Precisamente, como uno de los eslabones de la administración ‘Con Seguridad en el Territorio’, Linda Perdomo alcanzó a cumplir con una loable gestión en favor de las mujeres, las poblaciones en condición de vulnerabilidad y las comunidades marginadas en un grueso número de municipios.
El panorama de las legislativas
El equipo político de Linda Perdomo considera que sus bases electorales para las legislativas nacerán de la fortaleza que actualmente ostenta en Ibagué. De ahí en adelante, el recaudo regional será coordinado, a partir de la fecha, en ‘sintonía’ con el diputado Brayam Escandón. Edwin Castro, otra voz autorizada y de peso en el ‘team’ Barreto, también acompañó a la exconcejal en el evento de ayer en el directorio conservador en Bogotá.
“Amiga Linda Perdomo, bienvenida a nuestro Partido Conservador. Es un honor contar con una mujer disciplinada y con vocación de servicio. Su trabajo por la comunidad es invaluable y estamos seguros que, con su aporte, nos fortaleceremos más en el Tolima”, escribió Barreto en su página de Facebook.

Linda Perdomo puede dar la sorpresa, recogiendo el inconformismo del electorado conservador, con el desgaste de las promesas incumplidas y la ausencia de gestión por parte de las credenciales en Cámara que actualmente ostenta la colectividad. Una jugada maestra del ‘barretismo’ para capitalizar votos rebeldes y descontentos con la organización, dentro de la poderosa lista ‘azul’ a Cámara.