
Según los reportes más recientes del Instituto Nacional de Salud (INS), con corte a mediados de enero de 2026, la cifra de lesionados por pólvora en el país ya asciende a 1.419 casos, lo que representa un incremento preocupante frente al año anterior.
Los datos revelan que casi un tercio de los afectados son menores de edad, quienes sufren consecuencias irreversibles como amputaciones, daños oculares y auditivos. Departamentos como Antioquia, que registra más de 203 casos, y ciudades como Bogotá, con 127 lesionados, lideran las estadísticas de una emergencia que se puede prevenir.
El impacto de estas lesiones no solo afecta a quien manipula la pólvora; aproximadamente el 44% de las víctimas eran observadores o transeúntes, lo que demuestra que el riesgo es colectivo. En regiones como el Tolima, el aumento de casos ha sido del 12.5%, vinculado estrechamente al consumo de alcohol, factor que nubla el juicio y multiplica el peligro en eventos masivos como los carnavales.
“La pólvora puede marcar a una persona para toda la vida en solo un segundo de descuido. En estos carnavales, nuestra invitación es a celebrar con alegría, pero con total responsabilidad, protegiendo especialmente a nuestros niños”, enfatizó el Ministerio. La entidad recordó que las redes hospitalarias en algunas zonas, como Antioquia, han reportado una ocupación del 100% en sus unidades de quemados, lo que dificulta la respuesta ante nuevas emergencias.