
El Ministerio de Salud y Protección Social rechazó de manera enérgica los actos de violencia ocurridos en Purificación, Tolima, donde la gerente del Nuevo Hospital La Candelaria E.S.E. fue víctima de amenazas y violencia basada en género. La entidad hizo un llamado urgente a respetar y proteger la labor de la Misión Médica, al tiempo que exigió a las autoridades competentes investigar los hechos y garantizar medidas de protección efectivas.
Estos actos, además de vulnerar los derechos de una mujer líder en salud, afectan la integridad de un servicio esencial para la comunidad. Las agresiones con sesgo de género impactan de manera desproporcionada a médicas, enfermeras, técnicas, personal administrativo, gestoras comunitarias y voluntarias, quienes, al cumplir con una labor humanitaria, enfrentan discriminación y violencia estructural.
“No podemos permitir que quienes salvan vidas sean víctimas de amenazas o agresiones. Nuestro compromiso es proteger a cada integrante de la Misión Médica y garantizar que su labor se desarrolle en entornos seguros y libres de violencia”, afirmó el ministro de Salud y Protección Social, Guillermo Alfonso Jaramillo.
Desde el Ministerio se reafirma el respeto absoluto por los principios de humanidad e independencia que rigen la labor de la Misión Médica. Así mismo, se reitera el compromiso institucional de seguir trabajando de manera articulada con las autoridades para garantizar entornos seguros, libres de violencia y discriminación, especialmente para las mujeres que hacen parte del personal de salud.
La Misión Médica simboliza el compromiso inquebrantable con la vida, la salud y la dignidad humana, especialmente en contextos de emergencia, conflicto o vulnerabilidad. Atentar contra su labor es un acto inaceptable que pone en riesgo la atención en salud y vulnera los derechos fundamentales. Proteger a quienes cuidan la vida es una responsabilidad colectiva que debe asumirse con seriedad y compromiso.