
La gobernadora Adriana Magali Matiz terminó abucheada en el marco de la visita presidencial al sur del Tolima. Sin embargo, lejos de confrontar a las comunidades que ‘comulgan’ con las políticas de Gustavo Petro, ofreció un saludo de respeto y tolerancia para todos los asistentes.
Matiz Vargas llegó esta tarde junto al alcalde de Chaparral, Hélver González Mora, al polideportivo en donde hace presencia el jefe de Estado, pero su imagen terminó incomodando a varios ciudadanos que, afines al ‘gobierno del cambio’, intentaron sacarla ‘a gorrazos’.
“¡Fuera, fuera!”, se escuchaba en los rincones del escenario mientras la mandataria, con gestos que distan por completo de la confrontación política, respondía con la figura de un corazón en sus manos. El momento tenso no pasó a mayores, aunque sí agitó el ambiente entre las multitudes.
“La tierra es el camino hacia la reconciliación”, se alcanzó a leer en la parte posterior de la camisa que vestía Adriana Magali. Un mensaje que, a manera de protesta pacífica, pudo hacer eco en medio de las serias diferencias que ha expresado, en contra de las maneras como el presidente Petro conduce el país.

Contrapeso pudo establecer que el jefe de estado, no permitió que la gobernadora Matiz interviniera en el evento, lo que obligó a que la primera autoridad del departamento abandonara el escenario, donde se desarrolla esta hora el evento presidencial.