
Este proyecto, ejecutado con recursos del Gobierno Nacional y el apoyo del alcalde Luis Orlando Ortiz, fue gestionado directamente por la comunidad, beneficiando a más de 500 familias campesinas.
La vereda El Chilí, reconocida por su productividad agrícola y ganadera, celebró la entrega oficial de una nueva placa huella construida con una inversión cercana a los $200 millones, provenientes del Gobierno Nacional.

Según explicó el secretario General y de Gobierno, Jair Triana, esta obra fue posible gracias a la gestión de la presidenta de la Junta de Acción Comunal, Marta Cecilia, y al compromiso del alcalde Luis Orlando Ortiz, quien aportó maquinaria, acompañamiento técnico y respaldo logístico durante toda la ejecución.
“Esta construcción beneficia directamente a más de 500 familias y fortalece la conectividad y el transporte de productos como guayaba, leche y carne, que se producen en esta zona ribereña del Magdalena”, destacó Triana.

Además de mejorar la movilidad local, esta vía se convierte en un corredor clave hacia las veredas Guayaquil, Mesas de San Juan, Mesas de Inca y El Rosario, facilitando la conexión con la vía principal Castilla–Natagaima.
El funcionario subrayó que la Administración Municipal continúa gestionando nuevos proyectos de infraestructura vial rural ante el Ministerio de Transporte y Invías, con el propósito de seguir fortaleciendo la movilidad y el desarrollo económico en todo el municipio.