
Las elecciones legislativas modificaron el panorama político del Tolima con una nueva composición de curules en Cámara que mantiene la hegemonía del Partido Conservador, incrementa la participación del Pacto Histórico y deja con las manos vacías a los liberales y al ‘hurtadismo’.
Celebran en el ‘Palacio del Mango’
Guillermo Ignacio Alvira, marcando un hito en las votaciones regionales con casi 55 mil tarjetones a su favor, supo administrar el poderoso respaldo que le brindó la gobernadora Adriana Magali Matiz, aun cuando una parte del propio ‘barretismo’ lo quería ver ‘quemado’.
Indiscutiblemente, Alvira también recibió votos del senador Miguel Barreto y del popular ‘Choco’, en la elección del domingo. El exalcalde de San Luis, con trabajo propio, logró capitalizar votos antibarretistas, y se alzó con la victoria en 16 municipios del Tolima.
El consuelo de Óscar
Delcy Isaza, como la ‘consentida’ de Óscar Barreto Quiroga, se montó al segundo puesto del escalafón ‘azul’, en una disputa que le puso varios ‘pesos pesados’ de su lado: además del ‘altísimo’, también estuvieron Ricardo Orozco y Jorge Bolívar empujando su candidatura.
Óscar Barreto ya no es aquel jefe conservador que en 2019 puso gobernador y más de 35 alcaldías en el Tolima, y en 2022 se plantó con más de 90 mil votos al senado y 4 credenciales en Cámara, sin embargo, su estructura sigue siendo poderosa y hoy continúa oficiando como el máximo accionista del conservatismo en el departamento, pero con menos participación electoral que la semana pasada.
Conquista propia
La hazaña de Alejandro Martínez se atribuye al mérito del trabajo propio. El nombre del representante parecía extinguirse dentro del legislativo, y aunque careció de maquinarias locales, se sacudió también del divorcio con ‘Choco’ y Gonzalo García para alzar la voz de victoria en las urnas.
Martínez se plantó fuerte y le tapó la boca a más de uno que lo veía quemado el fin de semana, empezando por sus anteriores socios políticos.
Ganó el ‘Progresismo’
La segunda curul del Pacto Histórico es una realidad vestida de hazaña. Impulsados por una masiva votación de 31.000 sufragantes solo por el logo, Marco Emilio Hincapié y Renzo García aseguraron una silla en la Cámara; el primero con trabajo, dedicación y el guiño del ‘jaramillismo’, y el segundo, a punta de voto de opinión, trabajo en las calles y contacto ciudadano.
La profe Martha Alfonso no alcanzó el objetivo de reelegirse, pero aportó más de 12 mil votos para que el Pacto Verde por el Tolima, tuviera dos asientos en la Cámara el próximo periodo.
Tarea titánica
Carlos E. Osorio ‘resucitó entre las cenizas’. Su aspiración parecía enredarse por las dificultades que tuvo en la confección de la lista, y aun así obtuvo la primera votación en Ibagué (24.000), remolcando a partir de la plataforma que le ofreció el valorado logo del Centro Democrático.
A Osorio le salió todo en campaña: apoyo de la maquinaria en Ibagué, Somos Independientes adhirió a Juan Carlos Tamayo en Espinal y el ‘choquismo’ le endosó votos en el norte del Tolima, con los que no contaba. Su reelección se refrendó con más de 42 mil votos.
El combate por el poder en 2027, pareciera que se va a definir entre la izquierda progresista representada en el Pacto Histórico en ‘chipa’ con ‘los verdes’ y el liberalismo; mientras que del otro lado del ‘ring’ estará la derecha, encarnada en conservadores, uribistas y movimientos afines. Hagan sus apuestas.