
Solo basta con revisar los resultados de las pasadas elecciones legislativas para entender que el Centro Democrático es la primera fuerza política de El Espinal. En Cámara y en Senado, de la mano del poderoso movimiento Somos Independientes, el ‘uribismo’ arrasó y le quitó el ‘trono’ al Partido Conservador.
Las cosas como son
Como el verdadero poder electoral se mide en las urnas, la lista del ‘barretismo’, a pesar de tener de su lado el aparato institucional de la Alcaldía y tres curules activas en la Cámara de Representantes, solo cosechó 10.683 tarjetones en la sumatoria global, frente a los 10.814 que se apuntaron los uribistas.

El CD superó al “todopoderoso” Partido Conservador en la elección a Cámara de Representantes.
Figuras como la de Delcy Isaza, que se suponía iba a salir con amplia ventaja por el respaldo de la administración Gutiérrez, terminaron convertidas en un ‘papelón’. La representante cerró con 3.640 votos ‘pelachivas’, mientras que Tamayo, desde el CD y el equipo que lidera Adriana Huertas, la arrasó con 8.049 electores.
Superados
Salir derrotados a pesar de tener la maquinaria pública a su favor, transmite un mensaje de decadencia en la Alcaldía de El Espinal y de la propia estructura barretista en ese municipio; es un mensaje de debilidad del conservatismo de cara al 2027, mientras que en la otra orilla, deja muy bien parado al movimiento Somos Independientes como una robusta fuerza emergente y decisoria en las urnas.
Los números del Senado, consecuentes con esa tendencia, también muestran a un Santiago Barreto relegado con apenas 4 mil votos espinalunos, muy lejos de los casi 7 mil que, en la ‘Tierra de la Tambora’, obtuvo el ‘uribismo’ por la gestión electoral de Adriana Huertas, con su esposo Mario Díaz tras bambalinas, los concejales, líderes y demás colaboradores del movimiento cívico.

El Centro Democrático también le dio una lección electoral al conservatismo en la elección al Senado.
Las regionales
Ahora, soportados en nada menos que en las cifras electorales, Somos Independientes toma la ‘batuta’ para liderar la ‘orquesta de las regionales’.
Por lo expuesto el pasado 8 de marzo, el ‘barretismo’ la tiene ‘de para arriba’ si quiere mantener el poder; en cambio el candidato - o candidata - que promueva la ‘chipa’ entre el SI y el Centro Democrático, va con pasos de animal grande en la carrera hacia el Palacio Municipal.