
Por: Nelson Hernández
Este fue un grupo de actores cómicos estadounidenses activo entre 1923 y 1970, compuesto por tres integrantes: Larry, Moe y Curly.
Luego de tantos años, ahora parece que este show se encuentra representado por tres de los concejales electos por nuestro glorioso Partido Conservador. Ahora se llaman Carlos, Víctor y Arturo, quienes protagonizan una parodia disfrazada de labor en el Concejo de Ibagué.
Estos concejales lograron ser elegidos gracias a la histórica votación alcanzada por Joseph González, quien obtuvo la mayor cantidad de votos en la historia del Concejo de Ibagué. Su sorprendente resultado permitió que la lista conservadora superara el umbral electoral y lograra elegir cinco concejales.
Lo anterior es clave para entender que, gracias a este resultado, es que salen electos Los Tres Chiflados; de lo contrario, la lista habría conseguido solo dos o, como máximo, tres curules en el Concejo.
Más allá del pésimo desempeño de Los Tres Chiflados en el Concejo de Ibagué, su elección no responde a una vocación de servicio, sino a la búsqueda de cuotas burocráticas en la administración de turno. Si evaluamos el cumplimiento de sus funciones, el resultado es deficiente: los debates de control político que impulsan son prácticamente inexistentes (pues no pueden atacar a la administración que los alimenta), la presentación de proyectos de acuerdo municipal es nula, y las iniciativas que podrían mejorar el progreso de la Ciudad Musical brillan por su ausencia.
Sumado a esto, es importante que los ibaguereños sepan que Los Tres Chiflados solo mencionaron al Partido Conservador para obtener el aval y aprovechar los votos de la lista que los arrastró al Concejo. Son desleales, indisciplinados e incluso trafugas dentro del Partido, al punto de atacar a sus propios compañeros de bancada, aquellos mismos que encabezaron la lista y les permitieron ser electos.
Hoy, estos tres concejales están arrodillados ante una administración municipal coadministrada por un ser pusilánime, ingrato y desleal, de cuyo nombre da miedo hasta acordarse; una administración sin planeación, sin organización y sin un norte claro para el desarrollo de nuestra ciudad.
Por todo esto, estos tres personajes, más que cabildantes, son simplemente Los Tres Chiflados. Luego de casi 50 años de haber finalizado este programa mundialmente famoso, aparecen estos tres concejales haciendo un show cómico en el Concejo de Ibagué. Salieron beneficiados gracias al respaldo electoral de otros concejales conservadores, quienes sí han hecho una oposición seria y responsable, sin ser cómplices de las novatadas e irresponsabilidades con las que hoy se gobierna la ciudad.
Un reconocimiento especial para los concejales Sandra Varón, Joseph González y Jorge Bolívar. Sigan dejando en alto a sus electores, a nuestro partido y a todos los ibaguereños.