
Leandro Vera parecía inamovible en la Alcaldía de Ibagué y no era para menos; su desempeño institucional estuvo a la altura de las exigencias de la alcaldesa, y con resultados tangibles se había encargado de asegurar un puesto dentro del gabinete municipal, con todo y las diferencias políticas con el denominado ‘Hurtadismo’.
Sin embargo, esta mañana, citando incluso a la prensa local, no solo anunció su salida de la administración ‘Ibagué para todos’, sino que además ‘dibujó’ al detalle un aparente escenario de hostilidad que además de ‘arrinconarlo’ como funcionario, se habría gestado - según el - por su su jefe inmediata: la alcaldesa Johana Ximena Aranda.
Partieron ‘cobijas’
“La comunicación con la mandataria de los ibaguereños se ha convertido en un mar de turbulencia, por eso a ella, a quien respeto, debo decirle que no comparto que se pierda el diálogo ciudadano" dijo el secretario de Desarrollo Social y Comunitario, rompiendo así hasta el más mínimo protocolo y dejando claro que el ‘rompecabezas’ interno podría estar mucho más fracturado de lo que muchos piensan.

“No puedo seguir sosteniendo una venda en mis ojos y mucho menos una mordaza en mi boca”, agrega el comunicado de Vera, en el que además advierte que, como hijo de esta tierra, será vigilante de la actualización catastral por el “impacto económico” a las familias ibaguereñas, y de la implementación de las cámaras de seguridad porque fue un proyecto que él mismo abanderó cuando estuvo al frente de la Secretaría de Gobierno.
¿Elección popular?
Con su nombre sonando como posible candidato para la Alcaldía de Ibagué, Leandro Vera también dejó claro que buscará “el rumbo de las luchas sociales desde las calles y de la mano de los líderes”. Su salida, entre polémica y por la ‘puerta grande’, deja puntos altos en Ibagué Limpia y en las dos secretarías que tuvo a su cargo como eslabón primario del gobierno Aranda.
Vera logró hacer eco a nivel nacional con la estrategia ‘Caza Cochinos’, y tuvo impacto directo en al menos 300 barrios mediante la adecuación de parques y zonas verdes. Asimismo, redujo la cifra de homicidios y hurtos en más del 30% en la capital del Tolima, dotó a la Policía Metropolitana con cuatro camionetas, y adjudicó más de $10 mil millones para programas como la Guardería Nocturna, Casa Victoria, Política Pública de Mujer y Pan de Vida para los adultos mayores.
Baja sensible
Sin duda, una baja sensible para Johana Aranda y una grave pérdida para la gestión pública en la ‘Capital Musical’. Leandro Vera deja el Palacio Municipal con la satisfacción del deber cumplido, y exponiendo una actuación notable que muy seguramente lo mantiene en el ‘radar’ de otras organizaciones.
Contrapeso pudo establecer que desde hace más de un mes, la alcaldesa no hablaba con su secretario de Desarrollo Social; estaba absolutamente marginado.
Ademas, pareciera que algunos secretarios cercanos a la mandataria, se han convertido en policías y veedores internos de compañeros de gabinete, poniendo la lupa a todas sus actuaciones y dedicados más al chisme que al trabajo. Hay asesores que estarían priorizando el popular “lleva y trae” al despacho de la alcaldesa, que los temas neurálgicos y fundamentales que reclama la ciudad.
“Hay secretarios de despacho que no están conectados con las necesidades de la comunidad, con el cumplimiento de metas del Plan de Desarrollo, ni con el contacto directo con la ciudadanía. Están más pendientes de temas cosméticos, de chismes y de ponerle palos en la rueda a compañeros por cuestiones políticas, que de priorizar la administración y la tarea de gobernar” le dijo una fuente de la alcaldía a Contrapeso.
Otra versión
Una fuente en el despacho de la alcaldesa, le dijo a este medio de comunicación que a Leandro Vera se le iba a pedir la renuncia en cuestión de horas, por quejas a su gestión y al manejo de recursos en materia de logística.
Como la renuncia de Vera fue motivada, lo más seguro es que la alcaldesa Johana Aranda no la acepte y lo declare insubsistente este fin de semana.