
Una publicación hecha por Giovanny Molina y reposteada por el exsenador Óscar Barreto, desató tremendo rifirrafe político en las redes sociales y provocó, incluso, el contrapunteo de César Picón. Todo surgió por cuenta graves denuncias en torno al manejo de los recursos para la salud durante el mandato petrista.
“Mientras los hospitales se caen a pedazos y miles de pacientes ruegan por una cita o medicamentes, el gobierno de Gustavo Petro tiró a la basura $6.8 billones. Según Semana y el equipo de empalme, en equipos básicos se ejecutó apenas el 29 % sin resultados concretos. Además, hubo giros y pagos sin supervisión”, asegura Molina Correcha.

Respuesta inmediata
Poner en ‘tela de juicio’ la transparencia de MinSalud, en cabeza de Guillermo Alfonso Jaramillo, llevó a que uno de sus principales escuderos, el exsecretario César Picón, respondiera con vehemencia desde sus perfiles, y aprovechara el ‘papayazo’ para cuestionar la manera como la bancada ‘azul’ en el Concejo de Ibagué hundió el proyecto de Hospital Materno Infantil.

“Nosotros no destruimos el sistema; lleva décadas en crisis producto de un modelo que gira alrededor del negocio. Propusimos cambiarlo y adivinen quién se opuso a la reforma: sí, el Partido Conservador”, contestó Picón en un extenso texto que relaciona –con detalle- cifras sobre las inversiones principalmente hechas en el Tolima.
El ‘Palacio del Mango’
En el fondo, la discusión parece trascender el debate sobre la salud y anticipar una disputa política de mayor calado en el Tolima. Detrás de los señalamientos y las respuestas en redes se empiezan a perfilar dos fuerzas que, todo indica, se medirán por la Gobernación: el ‘barretismo’ y el ‘progresismo’ que tendría a Jaramillo de vuelta en las urnas.