
El impacto de esta estrategia se siente con fuerza en departamentos como Antioquia y Chocó, donde la presencia del Estado en salud ha pasado de los consultorios a las veredas y hogares.
En estas regiones, los profesionales de la salud han manifestado el “orgullo de servir desde los territorios”, destacando que la atención primaria permite detectar riesgos a tiempo y salvar vidas. Por su parte, las comunidades locales han recibido con gratitud estos equipos, resaltando que es la primera vez que la salud llega hasta la puerta de sus casas.
Desde el Ministerio de Salud y Protección Social, se mantiene un compromiso firme con el fortalecimiento de este programa mediante el seguimiento y la evaluación permanente. El objetivo es garantizar que los recursos se traduzcan en una atención de calidad, asegurando que la salud sea un derecho fundamental al alcance de quienes más lo necesitan, sin importar qué tan alejada sea su ubicación.
“Garantizar una salud digna y sin barreras es nuestra prioridad”, ha reafirmado la cartera de salud, señalando que los Equipos Básicos de Salud son el motor para convertir a Colombia en una potencia de la vida. Con la evaluación constante de estos procesos, el Gobierno Nacional asegura la continuidad y mejora de una política que prioriza el bienestar de las familias colombianas en su entorno cotidiano.