
Esta mañana, en lo que podría ser un episodio más de una escalada de violencia dirigida contra los funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, se detectó un artefacto explosivo lanzado hacia la zona de ingreso del penal de Picaleña.
Afortunadamente, el artefacto no detonó y equipos especializados en desactivación de explosivos de la Policía acudieron al sitio para garantizar que la amenaza fuera neutralizada.
Este atentado se suma a una serie de agresiones recientes que han puesto en jaque la seguridad del INPEC. En días anteriores, se reportaron disparos contra la puerta de acceso al centro carcelario de Ibagué, sin que hasta ahora se conozca algún autor ni móvil concreto.

Alejandro Durán, presidente del Sindicato de Guardias del INPEC, denunció que “seguimos siendo víctimas de amenazas” y mostró preocupación por la impunidad que rodea los ataques. Señaló que no se han manejado hipótesis definidas y que las agresiones no parecen responder a hechos aislados, sino a una estrategia concertada para intimidar al personal penitenciario.
Además del ataque en Tolima, en los últimos días se registraron al menos tres agresiones sicariales en menos de 48 horas contra funcionarios del INPEC en distintas regiones del país.
El sindicato del INPEC ha hecho pública la denuncia de un presunto “plan pistola” en contra de sus integrantes, atribuyéndolo a organizaciones criminales que actuarían con intereses internos al sistema penitenciario. En ese sentido, han señalado como posibles responsables estructuras como M.A.G.O. (siglas de “Muerte a Guardianes Opresores”) con presunta injerencia en cárceles del país.
Según los datos aportados por los voceros sindicales, en lo que va del Gobierno actual se han reportado decenas de atentados contra funcionarios del INPEC, con un saldo fatal que rondaría los 66 guardias asesinados.
En Ibagué, las autoridades convocaron un consejo extraordinario de seguridad para coordinar medidas de protección en el centro carcelario y sus alrededores. Se espera que en esa reunión se evalúen protocolos de vigilancia, blindaje perimetral y rutas de evacuación.