
La Alcaldía de El Espinal se puso la ‘soga al cuello’ con el nombramiento de Jairo Andrés Mondragón como director de Educación, y aunque las acciones correctivas fueron prácticamente inmediatas, su equipo de comunicaciones permitió que se armara una ‘bola de nieve’ que le pasó una enorme factura a la imagen del ejecutivo local.
Resulta que el ahora exfuncionario, si bien cumplía con el perfil requerido para asumir el cargo, había sido condenado a finales del 2007 por un presunto caso de acceso carnal violento agravado. La situación, inadvertida por el departamento de Talento Humano, puso ‘contra las cuerdas’ al alcalde Gutiérrez y a su gobierno.
Justos por pecadores
Lo peor del caso es que el polémico vínculo surgió como parte de los acuerdos establecidos con ‘Somos Independientes’ durante la etapa electoral; fue así como el gobierno Gutiérrez Montaña aceptó la hoja de vida propuesta por un concejal de esa estructura, desconociendo que estaba cavando su propia ‘tumba’.

Jairo Mondragón (izquierda), fue posesionado como director de Educación por el alcalde Wilson Gutiérrez, en compañía del concejal Juan Manuel Ospina.
Wilson Gutiérrez y Mario Díaz terminaron pagando como ‘justos por pecadores’ en un movimiento institucional gestado únicamente por el cabildante oriundo de Chicoral, Juan Manuel Ospina, a quien también le está cayendo todo el peso de la opinión pública en la segunda población más importante del Tolima.
Fallaron las comunicaciones
Al final, aunque el nombramiento solo duró un par de horas porque el propio Mondragón presentó su carta de renuncia el mismo día, el equipo de comunicaciones de la Alcaldía permitió que el escándalo creciera con un pronunciamiento tardío que se dio dos días después cuando la institucionalidad ya estaba ‘crucificada’.
Mientras tanto, la directora de Talento Humano, Angélica Guzmán, se defiende con una exposición que sustenta por qué el filtro permitió el ingreso de Mondragón al gabinete: “en el caso del señor Mondragón se verificó uno a uno cada requisito (…) se realizó la consulta en el registro nacional de inhabilidades por delitos sexuales y la plataforma oficial arrojó que no presentaba inhabilidades”.

Mondragón no registraba inhabilidades para ser nombrado en cargos públicos, al momento de la posesión en la alcaldía de El Espinal.
Lo cierto es que ni el alcalde Gutiérrez, ni Mario Díaz como líder de ‘Somos Independientes’, conocían de la imprudencia del concejal Ospina, y mucho menos del antecedente de Mondragón. Una ‘alcaldada’, en medio de un abanico de responsabilidades, que hizo ver mal a la administración espinaluna.