
Fuentes de este medio de comunicación informaron que, a finales de marzo, pensando en la primera vuelta presidencial, se habrían reunido en Bogotá el senador electo Juan Caicedo, un delegado de la alcaldesa de Ibagué, Johana Aranda, el representante Guillermo Alvira y los congresistas Alejandro Martínez y Miguel Ángel Barreto. El objetivo fue ponerse en “modo Paloma Valencia” para la disputa electoral del 31 de mayo.
Sin embargo, las elecciones regionales ocuparon un lugar especial en el menú del día. El objetivo es claro: no ceder terreno ante una izquierda fortalecida por los resultados de las legislativas.
Los actores políticos mencionados no le cierran la puerta a una “Gran Consulta por el Tolima”, que le haría frente a un candidato progresista y alternativo. Lo que se está tejiendo en la derecha es que el conservatismo, el Centro Democrático, Cambio Radical y otras fuerzas, puedan someterse a una consulta interpartidista para poner un candidato único a la Gobernación del Tolima en 2027.
La duda es si el barretismo, que adelanta una especie de “reality show” entre Ricardo Orozco, Giovanny Molina, Olga Alfonso y Fernando Borja, querrá participar en dichas primarias.
La dinámica del poder cambiaría según el panorama nacional: la voz del Centro Democrático se alzaría con fuerza si “Paloma Valencia es elegida presidenta”. Por otro lado, Miguel Barreto tendría que decidirse entre Mauricio Pinto y José Elver Hernández, mientras que el diputado Juan Guillermo Beltrán ya levantó la mano para aspirar al cargo con el aval de Cambio Radical.
Los sectores de derecha del Tolima entendieron que una consulta interpartidista le corta el impulso a los sectores alternativos, quienes también planean usar este mecanismo para escoger a sus candidatos a la Gobernación y la Alcaldía de Ibagué.