
La alcaldesa de Ibagué, tuvo tres victorias en las legislativas del pasado 8 de marzo. Reeligió a Carlos Edward Osorio, está quemando a su examiga Carolina Hurtado y demostró que sí sabe usar la administración municipal para conseguir votos y materializar apoyos.
Sin embargo, remitiéndose a las cifras, quedó en evidencia que el aporte a la candidatura de Miguel Barreto, fue inferior al esperado. El mismo senador, quien siempre había sido prudente en materia de pronósticos, aseguró días antes de los comicios, que sería el más votado en la capital del Tolima, por supuesto, envalentonado por tener el apoyo de la maquinaria local, sumado a un grueso número de concejales, sin embargo, fue derrotado por el barretismo una vez más en la capital.
Si bien, hay gratitud por la generosidad de Johana Aranda y su esposo Juan Arturo Gutiérrez, quienes hicieron esfuerzos para garantizar unos votos para el reelegido senador conservador, la realidad es que la estructura que representa Miguel en Ibagué, siempre le ha permitido estar sobre los 10 mil votos, teniendo en cuenta el trabajo de base de su hermano José y que su hermana Clara y su esposa Claudia Bonilla, han manejado durante años elecciones de Óscar Barreto y conocen la dinámica y mecánica del día D.

La pregunta que surge es si quedó en deuda Johana Aranda con el cuatro veces congresista, Miguel Ángel Barreto Castillo. En el autodenominado arandismo aseguran que sí cumplieron, mientras que, en la interna de Miguel, aunque hay gratitud, sienten que faltó algo más.
Miguel en 2022, enfrentando a su primo hermano Óscar Barreto - sin Alcaldía de Ibagué y bancada de concejales - obtuvo 10.957 votos. Ahora, con el ‘arandismo’ y medio concejo, llegó a los 14.598, un escaso crecimiento, si se tiene en cuenta que la campaña esperaba superar los 25 mil votos en la ciudad.
Uribe feliz
En el mes de febrero, el expresidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, se encontró con la alcaldesa Johana Aranda en el hotel Sonesta. Aunque se especuló mucho sobre un supuesto malestar de Uribe con la mandataria por la falta de apoyo al Centro Democrático, la relación Uribe-Aranda ha pasado por el cariño y respeto mutuos.

Lo que hizo el jefe del uribismo, fue darle una inyección de ánimo a Aranda Rivera para motivarla a rodear al uribismo en las legislativas, y en la Consulta por Colombia a Paloma Valencia, que se llevó más de 56 mil votos de esta capital el fin de semana. Por supuesto que la administración no dejó sola a Paloma en las urnas. La elección del joven Juan Caicedo, también pasó por las manos del ‘juanarandismo’.
En el ejercicio pedagógico de enseñar a los ciudadanos a votar, facilitó vender el ‘triple combo agrandado’ por los candidatos del Centro Democrático: Cámara, Senado y consulta de la derecha. Lo que indicaría que la alcaldesa, inclinó la balanza por el partido que la avaló, luego del encuentro motivacional con Uribe; de ahí se podría entender el poco crecimiento de Miguel Barreto en Ibagué para su reelección. El CD facturó más de 46 mil votos al senado en el municipio.
Pero el resultado que tiene dichoso al expresidente Uribe, lo reportó el Centro Democrático en el Tolima. En este departamento, el uribismo registró más de 95 mil votos, 49 mil de ellos en Ibagué; por supuesto que la alcaldesa Aranda es protagonista en esos guarismos. Carlos Edward Osorio, el principal candidato de la alcaldesa, se llevó 25.108 votos de ‘la musical’.
En conclusión, la maquinaria municipal le respondió con creces al uribismo, pero quedó en deuda con el reelecto Senador, Miguel Ángel Barreto Castillo.