
El agua que llega a los hogares desde la Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado, IBAL, es 100 % tratada, pero su calidad puede alterarse si el tanque domiciliario no se limpia con frecuencia. Por eso, la empresa recomienda a todos los usuarios lavarlo cada seis meses, tal como lo establece el Decreto 1575 de 2007.
El líder de Potabilización del IBAL, Andrés Waltero, explicó que “este proceso es importante porque ayuda a garantizar una continuidad del servicio en momentos de afectaciones por fuerza mayor en la distribución de agua potable; es decir por terceros, por daños en la red de distribución o por eventos asociados a la naturaleza que no pueden ser controlados de manera directa por la empresa”.
Asimismo, mencionó que para el lavado se debe contar con conocimiento técnico o dejar el proceso en manos de profesionales, señalando que “al momento de realizar la limpieza y el lavado del tanque no se deben usar sustancias como jabones, detergentes u otros, ya que los mismos pueden reaccionar con el cloro que se va almacenando en las paredes de los tanques, produciendo sales y demás sustancias que pueden ser nocivas para la salud”.
Agregó que los elementos básicos para la limpieza son: esponja abrasiva, agua potable e hipoclorito de sodio o cloro.
Al mismo tiempo, el funcionario entregó algunas recomendaciones para hacerlo de forma segura y responsable:
También se debe tener en cuenta la precaución al realizar el lavado, especialmente si el tanque se encuentra en una zona elevada, como una losa o el techo de la vivienda, reservar agua para el enjuague y realizar una desinfección final del tanque aplicando una solución de hipoclorito de sodio (límpido) con un atomizador.