
La jornada fue liderada por la gerente del hospital, Eliana Pilar Quesada Iriarte, quien convocó al Comité Hospitalario de Gestión del Riesgo y Desastres para realizar una evaluación de las instalaciones luego del movimiento sísmico.
Como resultado de la revisión, se confirmó que el hospital continúa operando con normalidad y mantiene plena disponibilidad para la atención de los usuarios. Asimismo, la evaluación estableció que la infraestructura física no presenta afectaciones ni fallas estructurales asociadas al terremoto.
No obstante, el Nuevo Hospital La Candelaria permanece en alerta naranja, como medida preventiva y de seguimiento ante cualquier eventualidad que pueda presentarse.
La institución indicó que continuará trabajando de manera articulada y manteniendo los protocolos de vigilancia y respuesta, con el propósito de garantizar la continuidad de los servicios de salud y una atención oportuna a la comunidad de Purificación y el sur del Tolima.