
Como si se tratara de la ‘crónica de una separación anunciada’, Mario Díaz Pava y su esposa Adriana Huertas, tomaron la decisión de apartarse por completo del ‘barretismo’ a 50 días de las legislativas. Un golpe directo a la ‘médula electoral’ de la estructura ‘azul’, que deja ‘cojeando’ a Santiago Barreto y Gerardo Yepes en la segunda población más importante del Tolima.
La decisión de ‘partir cobijas’ en víspera de elecciones, obedece a la persecución que ‘Somos Independientes’ venía alegando por parte del gobierno de Wilson Gutiérrez, con quien definitivamente no pudieron ‘comulgar’ a pesar del apoyo que le brindaron, cuando estaba en campaña, para que lograra convertirse en la máxima autoridad de los espinalunos.
¿Para dónde cogen los votos?
Con Santiago y Gerardo por fuera de la ecuación, el equipo que lideran Mario Díaz y su esposa Adriana Huertas, se vuelca a favor del exalcalde Juan Carlos Tamayo, candidato del Centro Democrático para la Cámara; y de Juan Caicedo, aspirante al Senado de la República, hijo de la ‘tierra firme’, y hombre de máxima confianza del expresidente Álvaro Uribe.

Palabras más, palabras menos, ‘Somos Independientes’ compra el ‘combo uribista’ para ir a las urnas en medio de un giro que cambia por completo el panorama político de El Espinal, y que deja al ‘barretismo’ sin al menos 5 mil votos que esperaban recibir de un equipo político que en vez de sentirse como aliado, siempre denunció ‘juego sucio’ desde la Alcaldía y el propio barretismo.
¿Cacería?
Precisamente, Adriana Huertas no había tenido ‘pelos en la lengua’ para asegurar que detrás de las demandas de pérdida de investidura que buscan dejar a sus concejales Diana Marcela Gómez, César Morales y Juan Manuel Ospina por fuera de la corporación, están el alcalde Wilson Gutiérrez y el silencio cómplice de un ‘barretismo’ que simplemente decidió hacer ‘oídos sordos’.
Bajo ese escenario, las relaciones venían resquebrajadas, carentes de diplomacia, plagadas de señalamientos entre ambas partes, y anticipando lo que hoy se traduce en un ‘divorcio’ que promete exponer una fuerte disputa política entre dos vertientes que, después de ‘navegar en el mismo barco’, ahora se mueven en orillas radicalmente opuestas.

Se despacharon
“Estamos cansados de que nos utilicen solo para llevarse nuestros votos. Mientras El Espinal se inunda cada vez que cae un aguacero, y sufrimos con un acueducto que no es digno, los congresistas desconocen nuestra problemática. Vemos una Administración Municipal estancada, un alcalde que solo piensa en endeudarnos con obras innecesarias. Duele decirlo, pero el municipio se le salió de las manos al alcalde Wilson Gutiérrez”, sostuvo Huertas en rueda de prensa.
La coordinadora del ‘SI’ habló de “desgobierno absoluto” y de “olas de inseguridad”, y advirtió que los candidatos del ‘barretismo’, además de ser naturales de otras poblaciones del departamento, aparecen de manera conveniente con la única intención de ‘reclutar’ potenciales electores: “no sienten nuestros problemas y nunca han defendido nuestros intereses”.

Espinaluno vota espinaluno
Ante la premisa de defender los intereses de los espinalunos y acompañar a quienes se han forjado en esa tierra, ‘Somos Independientes’ decidió levantarle el pulgar a un exalcalde que, con todo y sus detractores, dejó una huella importante en el periodo 2020-2023, y cultivó el músculo de votantes que ahora espera cosechar para saltar al Congreso de la República.
Según Adriana Huertas, portavoz de Somos Independientes, en 2022 el potencial electoral del Espinal fue cercano a los 60 mil ciudadanos, es decir, las personas habilitadas para votar, sin embargo, el abstencionismo superó el 50%.
“La mitad de nuestra gente se quedó en casa, no salió a decidir y dejaron que otros decidieran por ellos. Si todos los espinalunos saliéramos a votar masivamente, no tendríamos que rogarle favores a nadie; el Espinal pondría su propio representante a la Cámara solo con sus votos” agregó la coordinadora del SI.
Juan Carlos Tamayo y Juan Caicedo, la fórmula de Somos Independientes en las legislativas, se pusieron la camiseta de la segunda fuerza política en El Espinal, que promete inyectarle votos a un Centro Democrático que todavía hace cuentas para alcanzar el umbral a la Cámara de Representantes y que en las últimas elecciones al Senado, apenas superó los 4 mil votos.
¿Se le apareció la virgen a Álvaro Uribe con Somos Independientes en el Tolima?