
En el marco de una economía más estable, el ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, anunció que el Gobierno Nacional propondrá un aumento significativo del salario mínimo para el año 2026, manteniendo la línea de incrementos reales, es decir, por encima de la inflación anual proyectada.
Según el jefe de la cartera de Hacienda, los aumentos decretados en 2023, 2024 y 2025 han tenido un impacto positivo en la reducción de los niveles de pobreza, además de fortalecer la demanda interna y mejorar el dinamismo económico. Bonilla enfatizó que, contrario a lo señalado por algunos analistas, estos incrementos no han generado un alza en el desempleo ni han presionado la inflación.
Actualmente, el salario mínimo en Colombia es de $1.423.500, tras un ajuste del 9,54 % decretado para 2025. Con base en las proyecciones de inflación (4,5 %) y productividad (2,6 %) para el próximo año, el nuevo incremento podría ubicarse entre el 6,5 % y el 7 %, lo que llevaría el salario mínimo a un rango entre $1.515.495 y $1.522.610.
Este anuncio se da en un contexto de mejoría de los indicadores económicos. La inflación, que en 2022 superaba el 10,8 %, ha descendido al 4,82 %, mientras que el crecimiento económico fue del 2,7 % en 2024, cifras que el Gobierno atribuye en parte a la mejora en el poder adquisitivo de los trabajadores.
Desde 2022, el país ha vivido una política sostenida de aumentos considerables al salario mínimo:
El Ministerio de Hacienda reiteró que el trabajo es el principal generador de valor en la economía, y que esta política salarial busca reducir las desigualdades, fortalecer el ingreso de los hogares y estimular el crecimiento económico desde la base productiva.