
En su pasada visita a Ibagué, el presidente Petro recordó que el Tolima ha sido un territorio clave para el avance de las políticas sociales y un ejemplo de cómo el Gobierno puede llegar con inversión, equipos y presencia institucional a los territorios históricamente olvidados.
“La salud no puede ser un negocio; es un derecho que debe llegar a todos, desde las ciudades hasta los territorios más apartados”, señaló el presidente Gustavo Petro Urrego.
El ministro de Salud y Protección Social, Guillermo Alfonso Jaramillo, recorrió varios hospitales en Ibagué —como la Unidad de Salud de Ibagué (USI-E.S.E) y la USI de Picaleña—y resaltó que, durante esta administración, el Tolima ha recibido una inversión superior a los 474.000 millones de pesos para fortalecer su red pública de salud.
Estos recursos se destinan a 141 proyectos de infraestructura y dotación de centros de salud por más de 191.594 millones de pesos, al fortalecimiento de los servicios hospitalarios por 49.825 millones, a la adquisición de 103 vehículos de transporte asistencial por 33.043 millones, y a programas sociales y de salud pública por 12.325 millones, dirigidos a la inclusión, discapacidad y prevención de adicciones.
El ministro explicó además que el departamento cuenta con 353 Equipos Básicos de Salud (EBS) y 7 Equipos Básicos Especializados (EBES) que recorren los municipios, garantizando atención médica en los hogares y comunidades rurales, sin barreras geográficas ni administrativas.
En el caso de Ibagué, subrayó la importancia de recuperar los 25 puestos de salud rurales, con el objetivo de dotarlos y asegurar personal de enfermería, médicos, odontólogos y trabajadores sociales. “Queremos que los campesinos y las comunidades rurales sientan la presencia real del Gobierno. Que cada vereda tenga atención continua y cercana”, afirmó.
El jefe de la cartera de salud enfatizó que la visión del Gobierno del Cambio es construir un sistema de salud igualitario, en el que no existan diferencias entre quienes viven en las grandes ciudades y quienes habitan en el campo. En este sentido, recordó que se ha propuesto que los aportes patronales sean asumidos de manera justa por los empresarios, contribuyendo equitativamente al sostenimiento del sistema de salud.
Explicó que actualmente existen cerca de 20 billones de pesos en aportes no pagados, recursos que permitirían resolver gran parte de los problemas financieros del sector y garantizar la estabilidad de hospitales y trabajadores de la salud. “No se trata solo de hablar de una crisis, sino de asumir responsabilidades compartidas”, señaló.
Tanto el presidente como el ministro de Salud han recalcado la importancia de que el pueblo continúe apoyando las reformas estructurales que impulsa el Gobierno. En especial, la reforma a la salud, que busca consolidar estos avances en una transformación integral que garantice la atención desde la prevención, la cercanía y la equidad.
Con esta iniciativa, el Gobierno busca asumir un papel más activo en la planeación y financiación del sistema, asegurando que los recursos lleguen directamente a los hospitales, al talento humano y a las comunidades, sin intermediaciones injustas.