
Si hay un actor de la política ‘criolla’ que conozca y respete la palabra lealtad, ese es Giovanni Martínez. El concejal del Centro Democrático, fiel a sus principios, ha priorizado siempre el valor de la amistad antes que las disputas propias de las dinámicas de gobernanza y electorales.
Prueba de ello es que, hasta el último día de la campaña legislativa, con todo y el divorcio que se ratificó entre Johana Aranda y Andrés Fabián Hurtado, Martínez les ha seguido correspondiendo a ambos, incluso aunque eso le cueste poner en juego su ‘pellejo’ en el interior de la organización uribista.

Martínez es aliado y amigo de la alcaldesa Johana Aranda.
A Giovanni le han venido haciendo ‘el feo’ por su abierta afinidad con el ‘Hurta-Arandismo’, quizás desconociendo, entre otras cosas, que su caudal de votantes fue determinante para que el partido, en las elecciones regionales pasadas, lograra la nada despreciable cifra de tres curules en el Concejo Municipal de Ibagué.

Giovanni Martínez reconoce el liderazgo y la amistad en Andrés Hurtado.
Pero más allá de lo que le pueda costar el respaldo político para sus amigos, el cabildante -por instrucción explícita de Aranda- ha seguido apoyando a Miguel Ángel Barreto al Senado, y en gratitud con Hurtado Barrera, hace lo propio con Carolina Hurtado para la Cámara. Dos cartas abiertas de la alcaldesa y el exalcalde que buscan tener protagonismo en las urnas.

Andrea Vázquez, esposa del concejal, siempre estuvo presente en las campañas de Carolina Hurtado y Miguel Barreto.
Seguramente, hay quienes puedan criticar las formas y las maneras poco ortodoxas del concejal. Sin embargo, su gratitud y fidelidad jamás estarán en ‘tela de juicio’. Giovanni Martínez demuestra ser incondicional y, en la política, esa virtud tan ‘sagrada’ luce bastante difícil de encontrar.