
El enfermero y exconcejal Andrés Ramírez, anunciado ayer por la Alcaldía de Ibagué como nuevo secretario de Salud Municipal, presentó su carta de renuncia en menos de 24 horas debido a una inhabilidad que no fue advertida por el equipo jurídico de Aranda.
“Un profesional con 25 años de experiencia que llegará a reforzar las estrategias de prevención y promoción en la ciudad”, informó el gobierno ‘Ibagué para todos’ a través de un comunicado de prensa que se divulga justo después de la fallida posesión de Ramírez.
Sin embargo, lo que no se tuvo en cuenta es que el ‘refuerzo’ que llegaba al gabinete de Aranda Rivera, estaba impedido para ejercer el cargo por el papel que desempeñó en el Concejo como cabildante -de Alianza Verde- hoy cobijado por el estatuto de oposición.
“Después de ser nombrado secretario de Salud, conocí extemporáneamente que mi designación genera un impedimento (…) por eso he tomado la decisión de presentar mi carta de renuncia inmediata. Mi intención siempre ha sido aportar con total compromiso ético”, escribió Ramírez.
Por ahora, el cargo sigue vacante y con Maricel Aguiar, directora de Salud Pública, como secretaria encargada tras la sorpresiva salida de Martha Liliana Ospina. La cartera que en su momento catapultó a Aranda al mandato municipal, busca un doliente en propiedad.
El rigor jurídico del ejecutivo queda en entre dicho, ante esta nueva salida en falso de la alcaldesa Johana Aranda, al designar a un militante activo de un partido de oposición en la nómina del municipio.
El concejal Andrés Zambrano cuestionó este nombramiento, calificándolo como otro acto de improvisación del ejecutivo. Zambrano, de la Alianza Verde, hizo un llamado al gobierno Aranda, para replantear la continuidad de su equipo jurídico, luego de este frustrado nombramiento en una de las carteras más importantes de la ciudad.