
‘Entre la espada y la pared’ quedó Leinny Vanessa Quintero, contratista de la Alcaldía de Cajamarca, luego de que se divulgara la grabación de una llamada telefónica en la que claramente se le escucha ‘reclutando’ votos para el Partido Conservador.
“Me dieron los tres ‘voticos’ con otros dos compañeritos tuyos; es por la lista conservadora. Si quieres, te envío todo al WhatsApp”, dice -sin sonrojarse- ante una potencial votante, la profesional que tampoco tiene ningún problema en presentarse como trabajadora de la Alcaldía.
Como era de esperarse, una vez se multiplicó el audio en ‘la despensa agrícola de Colombia’, hubo revuelo en el Concejo Municipal, y el cabildante Cristian Murillo procedió a oficiar a la Procuraduría, para que se inicie una investigación por presunta participación indebida en política.
Contrapeso tuvo acceso a una copia del contrato de Quintero Urrea que, lejos de indicarle acciones de proselitismo, la vincula a la Secretaría de Salud para la prestación de servicios psicológicos en el desarrollo de las estrategias institucionales.
Por hacerle ‘lobby’ al conservatismo en el Consejo Municipal de Juventud, Vanessa Quintero podría quedar incluso en manos de la Procuraduría a raíz del contundente material probatorio que se obtuvo en su contra.