
Un grave hecho de intolerancia registrado este fin de semana en el municipio de Murillo, al norte del Tolima, mantiene bajo atención médica a la alcaldesa María Camila Sánchez, quien fue víctima de agresión física mientras se encontraba dentro de un establecimiento comercial.
De acuerdo con la información recopilada por Contrapeso, la mandataria compartía junto a su amiga Ana María Vélez cuando otra mujer, con quien ha tenido diferencias personales y hasta políticas, comenzó un cruce de palabras que rápidamente escaló hasta convertirse en una agresión directa con botella.
El incidente ocurrió fuera del horario laboral de la mandataria, en un espacio al que, como cualquier ciudadano, tiene pleno derecho de acceder. La situación se salió de control y dejó como resultado lesiones que obligaron a la intervención inmediata de personal de la salud.
Tras el ataque, la alcaldesa y su acompañante fueron trasladadas inicialmente para valoración médica en el centro de salud local, pero a raíz de la contundencia de las heridas y la preocupación por posibles lesiones de gravedad, ambas fueron remitidas al Hospital Regional del Líbano, donde a esta hora se les practican exámenes especializados.
Ahora, el episodio lejos de quedarse en un simple acto de intolerancia, podría configurarse como un delito por violencia contra servidor público, lo que implicaría consecuencias judiciales para la agresora. Las autoridades ya están adelantando las respectivas actuaciones.