
El Ministerio enfatiza que elementos de uso común en celebraciones como totes, martinicas, triquitraques y diablillos contienen fósforo blanco, una sustancia química que, al ser ingerida o manipulada de forma inadecuada, puede provocar intoxicaciones graves, daño hepático irreversible e incluso la muerte.
La preocupación radica en que estos productos suelen estar al alcance de niñas y niños debido a su tamaño y apariencia llamativa, lo que incrementa las posibilidades de una ingesta accidental.
Es fundamental aclarar que, si bien productos como las chispitas o los fósforos de uso doméstico no contienen esta sustancia, el riesgo de quemaduras y accidentes sigue presente.
Por ello, el Gobierno Nacional insiste en que la prevención no debe limitarse a las festividades de fin de año o carnavales; el cuidado debe ser permanente e ininterrumpido para evitar tragedias familiares.
“La vida es primero y la prevención no tiene calendario. El fósforo blanco es un enemigo silencioso que puede causar daños letales en cuestión de horas”, recordó la cartera de salud.