
Además de ratificar que será candidato a la Asamblea del Tolima, Miguel Bermúdez reconoció que el ‘matizismo’ está trabajando en la gestión de lazos de cooperación con el Centro Democrático para robustecer la figura de Fernando Borja como el candidato ‘propias tropas’ con que buscará asegurar la continuidad en el ‘Palacio del Mango’.
“Yo no tengo una credencial que me permita hablar en nombre del ‘uribismo’, pero sí una cercanía importante que hemos venido construyendo con Paloma Valencia y con personas que dirigen el partido a nivel nacional”, dijo Bermúdez, auto proclamándose matizista de primer orden, en torno al peso que podrá tener su intercesión a favor del exsecretario de Agricultura.
Cocinando el aval
Asimismo, reconoció que “el nombre de Fernando Borja ya se ha puesto a conocimiento del Partido”, aun cuando el calendario todavía está distante de la toma de decisiones definitivas, e insistió en que no le temblará la mano a la hora postular esa precandidatura para que sea blindada por la organización que lidera el expresidente Álvaro Uribe.
De arranque, la gobernadora Adriana Magali Matiz parece tener el camino expedito para que Paloma le conceda el aval a su ‘pupilo’, no solo por las buenas relaciones construidas a lo largo del tiempo, sino porque fue precisamente el ‘matizismo’ el que, en medio de su escandalosa derrota electoral en el Tolima, la acompañó fielmente hasta la primera vuelta presidencial.
Plan B en marcha
Bajo ese panorama, queda mucho más claro que Fernando Borja le apuesta al ‘guiño’ del ‘uribismo’, con los aliados que tiene en el círculo de la gobernadora y que son muy cercanos a esa estructura, porque por los lados de Barreto Quiroga, parece que esas puertas se cerraron hace mucho tiempo.