
El nuevo hospital La Candelaria, bajo la gerencia de Eliana del Pilar Quesada, se está convirtiendo en referente de la prevención en el Tolima por la puesta en marcha de una estrategia que busca mitigar el impacto de la fiebre amarilla, en medio de su propagación por el departamento, entre la población de maternas y recién nacidos.
Contrapeso conoció que en el marco de una loable política institucional, que se lleva a cabo a través del programa ‘Promoción y Mantenimiento de la Salud’, se ordenó priorizar e intensificar la vacunación a mujeres que recibieron una dosis durante su embarazo y que ya cumplieron seis meses –o más- después del parto.

Articulación asistencial
De acuerdo con la información entregada por el centro asistencial, “estas acciones hacen parte de una robusta estrategia integral de salud pública orientada a brindar tranquilidad a las familias y promover una maternidad protegida, responsable y segura, reafirmando el compromiso con la prevención”.
Desde el nuevo hospital La Candelaria de Purificación, también se da a conocer que los ginecólogos de la sala de partos han venido fortaleciendo la pedagogía, el acompañamiento y la orientación a las gestantes en aras de lograr una población segura para combatir la enfermedad.

Reportes
A finales de enero, la Gobernación del Tolima, por medio de su Secretaría de Salud Departamental, informó que solo durante el 2026 ya se habían registrado 15 nuevos casos de fiebre amarilla que desembocaron en diez fallecimientos, lo que da cuenta de su contundente peligrosidad.
Expertos afirman que la mayoría de los casos confirmados en el Tolima obedecen a personas que no se habían vacunado y que, sin ser residentes naturales, viajaron como turistas a alguno de los 47 municipios.