
La medición, considerada la primera encuesta publicada en 2026 con metodología nacional, ubica a Iván Cepeda con 33,6 % de intención de voto, seguido por Abelardo de la Espriella con 18,2 %, mientras otros aspirantes como Paloma Valencia, Vicky Dávila y Sergio Fajardo quedan por debajo de estos porcentajes.
Tras conocer los resultados, De la Espriella utilizó sus redes sociales para afirmar que, aunque los números lo sitúan en segundo lugar, está determinado a superar al candidato que identifica como el “heredero de la guerrilla”, en referencia directa a Cepeda.
El precandidato enfatizó que “con las encuestas no se pelea” y que su campaña representa una visión alternativa frente a su contendiente político.
En su declaración, el abogado también describió la competencia electoral como una confrontación entre la “destrucción total de Colombia” y un proyecto orientado a la “revolución de la abundancia” para el país, proponiendo su plataforma como una respuesta a los retos actuales del electorado colombiano.
Los resultados de la encuesta han generado debate en el escenario político, ya que muestran una contienda marcada por la polarización entre los dos candidatos con mayor intención de voto, aunque también reflejan un porcentaje considerable de electores que aún no se han decidido, lo cual podría influir en el comportamiento de cara a los comicios.