
El Concejo Municipal de Ibagué, a través de su Comisión Legal de la Mujer, tomó la decisión de archivar la denuncia que hizo la precandidata a la Cámara de Representantes, Adriana Avilés, en contra de Javier Mora por un supuesto caso de “violencia política basada en género”.
Para la concejal Silvia Ortiz, como presidente de esa ‘célula’ de la corporación, lo dicho por Mora solo representa una “crítica legítima” que está amparada en la libertad de expresión y que tampoco busca menoscabar los derechos de Avilés como protagonista de la política regional.
Las reacciones
Adriana Avilés, aduciendo que el concejal la expuso como “relleno” en la lista conservadora, sostuvo que esas declaraciones atentan contra su dignidad como mujer, envían un mensaje “deslegitimador” y “discriminatorio”, y “perpetúan estereotipos que históricamente han excluido a las mujeres de la esfera pública”.
“Proponer el archivo de la queja implica una revictimización y una desprotección institucional (…) reafirmo mi compromiso con la defensa de los derechos de las mujeres en el ámbito público y político, y con la construcción de una democracia que garantice la participación plena y libre de discriminación”, insistió Avilés.
Dejando un precedente
Pero a pesar de discrepar con la decisión adoptada por el Concejo, Adriana Avilés Alvarado destacó que, gracias a su queja, la corporación se comprometió “a promover acciones para prevenir y atender esos casos”, y quedó un precedente fortalecerá la “promoción de una cultura de respeto e inclusión”.
Precisamente, el Concejo de Ibagué propondrá una “reforma reglamentaria” que blinde a las mujeres en su ejercicio público.